Tue 30 Jun 2009
¿Por qué se mato David Foster Wallace?
hablando huevadas de nuevo Edipa y las guarda en: Me supo a güisquiSu versin de los hechos

En realidad no es muy lejos pero nos dimos vueltas y al final nos demoramos tres horas en caminar de plaza de Sol al retiro. Madrid estaba de primavera y fue la última vez que vi a D en España. Tuvimos una conversación importante sobre la muerte de Foster Wallace; ella estaba haciendo su tesis sobre el autor y yo no había leído ni una sola página sobre el cuando se supo de su suicidio.
D para ese entonces ya había pasado la peor parte de la muerte de su querido autor. Yo estaba recién empezando. Leyendo reseñas sobre el, escuchando como la gente se quejaba de no entenderlo y de pretencioso. Incluso llegue a bromear sobre el asunto con D; le dije que siga mis costumbres y los lea siempre cuando ya estén muertos. Un ejemplo claro Hemimmway. Se pego un tiro en la cabeza, para cuando lo conocí, el hueco que se hizo ya atravesaba todas sus páginas y sus autobiografías hasta convertirse en más parte de el que los mismos san fermines. Éramos dos lectoras diferentes D y yo. Es extraño que ahora que estoy en el mismo punto en el que estuvo ella, la tenga tan lejos.
¿Por qué chuchas se mato David Foster Wallace?
Acabo de terminar “consider the lobster”, me ha tomado un mes y replantearme toda mi teoría sobre la lengua y sus construcciones (tema que creo que solo se puede tocar al calor de unas cervezas). Y cada tema que pasaba, cada referente sobre sus perros psicóticos, sus vecinas viejas patriotas, la langosta que describió como hervía en un festival local. Todo, me transporta y me preocupa. Es un maldito libro, de un autor que ni siquiera sabía bien como pronunciar su nombre, un perfecto desconocido. Lo único que me tiene que importar es su obra y sus ideas pero en realidad pienso que esta objetividad que defendemos en tiempos postmodernos, es un pajazo inservible.
Ahora después de cada nota de página en la que el mismo Foster Wallace se dejaba entrever como llega a incluso explicar (curiosamente en otra larguísima nota de página) de su primer ensayo “the big red son” . En este se habla sobre la fascinación de un hombre “serio” con la pornografía. En conclusión al hombre le gusta ver como en esa construcción tan conscientemente falsa (a diferencia de las buenas películas con buenísima dirección de arte, guión y actores ganadores del oscar) los actores pueden llegan a tener orgasmos. Así quizás inevitablemente veamos a las personas, y que eso nos deleite de la manera que hemos olvidado deleitarnos, con compromiso y sin fines conocidos. Por “el simple hecho” y de eso támbien escribió Foster Wallace en un ensayo sobre Kaftka y la comedia en su país. Sobre la obsesión que tiene por alejar a la gente de su opuesto (la tristeza y las noches en las que uno está hecho mierda y hace cosas ya conocidas, como matarse) Cada frase que me iba gustando me traía un aguijón en la tripa que solo puedo reconocer como dolor.
Dicen que Foster Wallace tenía depresión clínica, lo cual es una enfermedad jodida que nos debería ahorrar el engorroso análisis ontológico que trae suicidarse. Yo siempre he pensado que matarse es un acto de libertad. Me cabrea que sea un crimen, me cabrea aun más que vengan los bomberos con la escalera a recoger al suicida del ático. Al final mi amiga D me dijo una cosa cierta ese día en Madrid, la única cosa que pudo terminar nuestra conversación (que támpoco resuelve mayor cosa en sentido prágmatico). La soledad, aunque brutal y certera, no es nunca del todo completa. Con ese principio podemos pensar que la gente siempre hace cosas que no entendemos, asi que la comprensión y la tolerancia no son lo que traen belleza a esta vida; sino los amigos del kamikaze, los que no estaban de acuerdo pero igual, lo acompañan aun, en su funeral perpetuo.



